lunes, 25 de febrero de 2008

El CALIZ ARDIENTE EN EL UU



CONGREGACIÓN UNITARIA UNIVERSALISTA DE PUERTO RICO


EL CALIZ ARDIENTE



Al iniciar los servicios de los Unitarios Universalistas muchas congregaciones encienden una llama dentro de un cáliz. Este Cáliz Ardiente ha llegado a convertirse en el símbolo internacionalmente reconocido del movimiento Unitario –y Unitario Universalista–, y en un elemento común de la adoración que une a nuestros integrantes y simboliza el espíritu de nuestra labor.
La Historia
El filósofo Alfred North Whitehead dijo una vez que los símbolos reales tienen el poder de cambiar la historia. La historia del símbolo del cáliz es significativa. Comienza con la representación del valor religioso que demostró el reformador religioso de Bohemia y precursor de la Reforma protestante, Jan Hus, un sacerdote del siglo XV que fue martirizado por ofrecer el cáliz de la comunión a todos los congregantes, en desafío a una orden de la jerarquía de la Iglesia Católica de Roma, que reservó el vino en la comunión en exclusiva a los sacerdotes celebrantes.
Él murió en la hoguera por este acto, y los Unitarios también tienen una historia de persecución por sus acciones democráticas e innovadoras en la religión. Durante la Segunda Guerra Mundial, un Unitario Estadounidense, el Reverendo Charles Joy, fue comisionado a Lisboa para ayudar a los refugiados que escapaban del nazismo (principalmente judíos y unitarios). Como director ejecutivo del Comité Unitario de Servicio (CUS), él sintió que esta nueva y desconocida organización requería de una imagen visual para representar al unitarismo en el mundo, especialmente para tratar con organizaciones en el extranjero.
Él encargó al artista gráfico y refugiado austriaco, Hans Deutsch, que diseñara algo que pudiera usarse en los documentos oficiales, y así surgió la versión inicial del Cáliz Ardiente, en 1941.
Sobre el Sentido Original del Cáliz Ardiente
El Reverendo Joy describió como sigue la creación de Deutsch: "Un cáliz con una llama, de la clase de cálices que los griegos y los romanos ponían en sus altares. El aceite santo se quema en él como un símbolo del servicio y del sacrificio. Esto estaba en la mente del artista. Sin embargo, no era consciente del hecho de que sugiere remotamente una cruz, pero para mí esto también tiene su mérito. No limitamos nuestro trabajo a los cristianos. Ciertamente, en el momento actual, nuestro trabajo se dedica en un 90% a los judíos, aunque provenimos de la tradición cristiana, cuyo tema central es el del amor sacrificial".
Deutsch, un antifascista convencido, perseguido por las caricaturas de Hitler que había publicado en París, pronto llegó a trabajar para el CUS. Posteriormente le escribió a Reverendo Joy: "Hay algo que me urge a decirle ... cuánto admiro su completa entrega [y] disposición a servir, a sacrificarlo todo, su tiempo, su salud, su bienestar, para ayudar, ayudar, ayudar. "No soy lo que podría usted considerar un creyente. Pero si su tipo de vida es la profesión de su fe -como lo es, de eso estoy seguro -, entonces la religión dejaría de ser magia y misticismo, para convertirse en la confesión de una filosofía práctica y -lo que es más - en una labor social útil y realmente activa . Y esta religión -con o sin ese título - es una hacia la que incluso un tipo 'descreído', como yo mismo, podría decir, de todo corazón: ¡Sí!"
La Importancia del Cáliz Ardiente
El CUS era una organización desconocida en 1941. Esta era una desventaja notable en un mundo de acciones encubiertas y de gran riesgo, en el que ser capaz de establecer rápidamente relaciones de confianza a través de las barreras del lenguaje, nacionalidad, y fe podía significar la diferencia entre la vida y la muerte. Los disfraces, signos y contrasignos, y los cruces clandestinos, a media noche, a través de fronteras vigiladas eran la forma de alcanzar la libertad en esos días. El Reverendo Joy pidió a Deutsch que creara un símbolo para su papelería, "para hacer que se vea oficial, para darle dignidad importancia, y al mismo tiempo, para simbolizar el espíritu de nuestro trabajo... Cuando un documento puede mantener a un hombre fuera de la cárcel, o presentarlo ante los gobiernos y la policía, es importante que se vea importante".
El diseño del Cáliz Ardiente fue incluido en el sello de la papelería del CUS, y en insignias para los agentes que llevaban a los refugiados hacia la libertad. El relato de Hans Deutsch nos recuerda que el símbolo del Cáliz Ardiente marcó una vida de servicio.
Cuando Deutsch lo diseñó, nunca había visto una iglesia Unitaria, ni escuchado uno de sus sermones. Lo que él vio fue una fe en acción –a gente dispuesta a arriesgarlo todo por los otros, en tiempos de necesidad apremiante.
El Comité Unitario de Servicio (ahora conocido como Comité Unitario Universalista de Servicio, UUSC ) fue la primera organización en adoptar el Cáliz Ardiente, luego la Asociación Unitaria Universalista (UUA), en los Estados Unidos de América, la Asamblea General de Iglesias Unitarias y Cristianas Libres (GAUFCC), en el Reino Unido, el Consejo Internacional de Unitarios y Universalistas (ICUU), y cada vez más congregaciones y organizaciones afines en todo el mundo. Y más aún, el Cáliz Ardiente se ha convertido en un punto focal de nuestra adoración.
El Unitarismo valora la habilidad de elaborar nociones profundas y claras a partir del presente, así como del pasado. Por ello es apropiado que el símbolo del Cáliz Ardiente tenga raíces, tanto antiguas, como modernas, que en ambos casos se basan en los principios del sacrificio y el servicio a la humanidad. Sin embargo, no contamos con una interpretación oficial restrictiva. El Cáliz Ardiente, como nuestra fe, sigue abierto pararecibir nuevas verdades que pasen las pruebas de la razón, la justicia y la misericordia.
Los Tres Elementos
El símbolo de la llama del cáliz puede entenderse también como una metáfora de las vidas de los seres humanos, en tanto que individuos y como comunidad. Una copa es un objeto familiar hecho para sostenerlo y pasarlo alrededor –para compartir.
Una llama, por contraste, no es un objeto. No puede ser pesada ni medida. No es una cosa estática, sino un proceso cambiante y dinámico.
La Llama Requiere de Tres Elementos.
El Primero de ellos es el Combustible.
El combustible es material –como el cuerpo humano, como los preciosos edificios, finanzas y documentos de una comunidad eclesial. Si un fuego carece de combustible se dice que "se consume" como una vela en sus momentos finales. La llama se encoge hasta convertirse en un débil destello.
Los Unitarios favorecen una vida simple, pero no son ascéticos, ni se sienten como de "otro mundo", sino que procuran asumir una visión racional y realista de la vida. Los Unitarios aceptan de buena gana que, así como se enciende un fuego, la gente en susvidas privadas –y colectivamente– necesita del combustible de las cosas físicas.
El Segundo Elemento es el Calor.
Pensemos en el calor de la vida misma, en lo que distingue a los vivos de los muertos; la chispa de la inteligencia, la calidez del encuentro humano, incluso la fricción del desacuerdo. Si un fuego carece de calor, como cuando rociamos el fuego con agua, se dice que agoniza.
Para desarrollarnos como seres humanos también necesitamos del calor.
Requerimos de la vitalidad de la vida de la congregación, de actividades que nos animen y absorban nuestra atención, de momentos que nos llevan a la reflexión que nos desafíe, tales son los signos de una comunidad religiosa liberal saludable. Los unitarios creen que la sociedad se sostiene por la calidez que brindan las comunidades funcionales y de apoyo.
El Tercer Elemento es el Aire.
Siempre han comparado al espíritu con el aire, o el viento –tanto los griegos, como los hebreos. Si un fuego carece de aire, diríamos que se consume. Produce mucho calor y humo negro y denso, pero sólo muy poca o ninguna luz. La vida moderna muchas veces resulta muy semejante a esto.
Los Unitarios están abiertos a la importancia de la experiencia religiosa personal, ya sea en el templo el domingo, en la cima de una montaña, o en los momentos
cotidianos durante la semana laboral. Para desarrollarse, la gente necesita del aire –o espíritu: de la inspiración o el aliento interior, de ese elemento vital, aunque invisible; de los momentos profundos de uno mismo en oración o meditación; del movimiento compartido del corazón cuando se siente el espíritu.
Una Llama Viviente
Los unitarios, a diferencia de Moisés, no encuentran simplemente el fuego encendido en un páramo.
El Cáliz Ardiente no es el arbusto ardiente, sino algo que debe ser encendido, y vuelto a encender, por cada persona. Requiere de un acto de voluntad, de propósito y de fe.
El Unitarismo promueve el desarrollo libre de las personas, sin las restricciones opresivas del dogma recibido, al tiempo que brinda la experiencia de la calidez de la comunidad. Los Unitarios están abiertos a las verdades que la ciencia nos hereda. Para los Unitarios la oscuridad es la ausencia de luz. Al reunirse, los Unitarios reencienden sus lámparas y renuevan su luz para el mundo.

Y como lo expresa el pensamiento del Reverendo Gordon B. McKeeman:
"La profundidad llama a la profundidad, el gozo llama al gozo, la luz llama a la luz. Que el encendido de esta llama reencienda en nosotros la luz interior del amor, de la paz y la esperanza. Y 'así como una llama enciende a otra, que no brilla menos', nos comprometemos a ser portadores de la luz, dondequiera que estemos".

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